¿Qué es invitar? ¿dejar seguir? ¿dejar pasar? ¿dejarse? Es el acto más simple de cordialidad, de compartir. Mientras escribía sobre los bosques de Luxemburgo, pensaba en qué ciudad aquí en Latinoamérica dejaba invitar a la naturaleza a hacer un festín de ella y me acordé de una: Mendoza.
Llegué a cierta hora a la extraña ciudad-país de Luxemburgo. Inocente, me he bajado del tren dispuesto a caminar hasta llegar al hostal donde me quedaría ya que según el mapa, estaba relativamente cerca. Pero no, Luxemburgo guarda bellas sorpresas.
Durante el 2009, una epidemia extraña de gripe surgió en México y se difundió rápidamente por el mundo entero. Sí, adivine quién se contagió y cómo pasaron esos días.
Viajar es esa exploración de espacios, terrenos y territorios que varían significativamente con sólo un puente, un lago o un río. A veces, la nada. Quisiera traerles estos microrelatos de cómo he cruzado algunas fronteras. Espero les gusten.
No recuerdo exactamente en qué día llegué y o qué día me fui. Tras varias vueltas en la embajada en Managua, finalmente conseguí una mínima visa que me permitía entrar por ocho días a Costa Rica. Ni uno más, ni uno menos. Desde Nicaragua, recuerdo los caminos serpenteantes entre las montañas y los volcanes que arman este puente geográfico llamado América Central. “Se parece a Colombia”, pensé, por los tapetes verdosos que arropan los sobresaltos del paisaje.
a”. Por el momento no importa el cómo llegué al lugar, ni que hacía antes de estar ahí puesto que da para otra experiencia de viaje, fotográfica o escrita; lo que importaba era esta comunión especial que tenía con este lugar que desde niño me sujetaba fuertemente a querer estar ahí. Esta es mi visita al sitio de la masacre de Múnich en 1972.
Era el medio día de un caluroso 7 de agosto del 2011. En ese entonces estaba en la Iglesia La Candelaria, ubicada en el centro de la ciudad de Rio de Janeiro. Y en agosto, fui al Carnaval de Rio. Así es como pude hacerlo.
Arribar a Buenos Aires es adentrarse en una ciudad viva de historias, leyendas y relatos. Sus calles copadas de peatones que fluyen entre arquitrabes y cornisas son un libro abierto donde cada esquina tiene un párrafo por enseñarnos. Pero Buenos Aires tiene otra ciudad: la de los muertos.
Paso tras paso, traspasando la ciudad con los pasos y dejando atrás las huellas de los pies. Era un encuentro íntimo, certero, lúcido. Para mi, llegar a Ibirapuera era mi Compostela y no podía dejar perder segundos en cada paso que daba para alcanzar a ver o deslumbrar lo que años atrás sólo veía en libros. Era hora de ver una obra de Niemeyer.
Verán, muchas veces la ignorancia tiene sus ventajas. En algunos países lo llaman “relajación” donde pones música de Enya, cuentas hasta 10 y te olvidas de los problemas de la vida; yo prefiero llamarlo “hacerse el pendejo”, es la misma mierda.
Buenos Aires es una ciudad que amo mucho. La capital de Argentina es esa mágica fuente de experiencias, de fantasía y de romance donde el que va, quiere volver. Trataré de explicar en esta breve lista, 30 cosas para tener la mejor experiencia posible; así que si visitará la capital porteña, ponga este listado de lugares y rincones en sus favoritos.
¿No les ha pasado qué se sienten juzgados por su conciencia? Verán, es más común de lo que parece.Ha pasado mucho tiempo, tanto que la memoria se diluye en el pasado.
a nueva CDMX, es una metrópoli densa, espesa, donde lo popular dialoga con todos los que queden inmersos en ella: colores, diseños, texturas, sabores, olores. Esta es una lista con 32 cosas que puede hacer en Ciudad de México.
Para muchos escribir es un dolor de cabeza, un trámite; para otros es vivir, gozar; es reinventarse, encontrarse o compartir momentos con los demás y porque no, decir, comentar cosas que no se atreve en público.
...Existen días en los que la disyuntiva se vuelve un acechador, donde no para de perseguirte y te acorrala en una pared, con una lanza de piedra apuntándote en la cabeza esperando a que grites o a que te defiendas; esperando a que actúes y demuestres quien cuanto valor tienes para enfrentarte.
Cuando en los albores del nuevo siglo, nos remontamos a escenarios pasados en hechos que marcaron para siempre la historia como la ya citada caída del muro del Berlín, hemos de caer en cuenta que bajo los paradigmas preestablecidos de una arquitectura evolutiva, los diferentes hitos subvierten o asimilan, dependiendo de la óptica del arquitecto, las diferentes corrientes que influyen en el actual desarrollo paulatino de la arquitectura.