Imagina que un día, la humanidad decida destruir las Cataratas del Níagara. Sería un escándalo, ¿no? Pues bien, estos son los Saltos del Guairá. O mejor eran, porque ya no existen.
Imagina que un día, la humanidad decida destruir las Cataratas del Níagara. Sería un escándalo, ¿no? Pues bien, estos son los Saltos del Guairá. O mejor eran, porque ya no existen.